Héctor Sáenz

El nuevo proyecto vinícola de la bodega requería un restyling de la marca que reforzara la sobriedad de la marca frente a las connotaciones más refinadas de la apuesta anterior.

Para facilitar la reproducción de la marca en soportes naturales como el papel, la madera, el corcho y técnicas como la pirografía, el golpe seco, se optó por realizar una versión del símbolo más simplificada, que además mejoraba la visibilidad de la marca en los usos sobre soportes digitales.

También se diseñó el catálogo de la finca, con referencia a sus vinos: Finca La Emperatriz y El  Jardín de La Emperatriz.

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